Se llevó a cabo la Marcha del orgullo en la Plaza San Martín. feriantes, música y shows en vivo, DJs, una la marcha por calles y avenidas de la ciudad y la lectura de un documento.
Se llevó a cabo el pasado sábado en la Plaza San Martín de Azul la Segunda Marcha del Orgullo. La misma conto con feriantes, música y shows en vivo, DJs y la marcha que arranco desde la misma Plaza por Colón hasta Av. Perón, haciendo una parada en el edificio de Tribunales, tomando luego Av. 25 de Mayo hasta retomar el centro por Irigoyen, finalizando en donde comenzó.
El evento contó con la participación de Santa Beibi, quien presentó dos de sus primeras canciones, Carlota de Chesida, grupo interdisciplinario dependiente de la Secretaría de Extensión, Bienestar y Transferencia de la Facultad de Sociales – UNICEN (Olavarría), Minataura, Ave en Vuelo y Susy Shock.
Luego de la marcha, se procedió a leer el documento. A través de ese documento, desde la organización comenzaron diciendo: “Nuestras alas atraviesan vidrios y metales. El día de hoy, 8 de enero de 2022, nos manifestamos públicamente para visibilizar nuestras existencias. Pero también para gritar ¿Dónde está Tehuel de la Torre? varón trans que lleva desaparecido desde el 11 de marzo. Queremos respuesta del Estado y condena para los responsables. Basta de LGBTTIQ+ odio e institucional. Nuestras experiencias de vida rompen con la solemnidad de lo que han delimitado como real. Nuestra prisión de género y forma de vivir la sexualidad es tan válida como aquella otra que la moral ha estructurado. Mostramos nuestro cuerpo porque son territorios en disputa y sacamos nuestra sexualidad de las cuatro paredes porque lo personal es político y el golpe que recibimos en la niñez fue por desear lo prohibido”.
Por otro lado, indicaron que “estamos acá para pedir una nueva ley de VIH, de hepatitis, tuberculosis e ITS. Seguimos estigmatizando a las personas que viven con VIH, cuando ya tenemos en claro que se puede vivir una vida normal con la medicación adecuada y que indetectable es igual a intransmisible. Cuando la carga viral es tan baja que no se puede detectar, no se puede transmitir por vía sexual. Lo que sigue matando el VIH son los prejuicios”.
Por su parte, pidieron por la aplicación de la Educación Sexual Integral: “necesitamos una real aplicación de la ESI para que les niñes se expresen, para que conozcan nuestros cuerpos, para poder cuidarnos de abusos, experimentar con una perspectiva no binaria, disidente y transfeminista. Por ello es urgente la separación de la iglesia del estado para que no haya más cruces en nuestras camas”.
“Queremos una reforma judicial transfeminista. No toleramos más una compañera muerta por este sistema patriarcal cis y heterosexual. Ha fracasado. Sino miren sino los índices de femicidios y travesticidios, los bosques incendiados y las especies en extinción” afirmaba la carta. La misma continuaba diciendo: “exigimos una ley integral trans que contemple jubilación y reparación histórica para nuestras compañeras, nuestros compañeros y nuestres compañeres travestis, trans y no binaries, ya que con un cupo laboral no alcanza. Y muchos, muchas y muches son sobrevivientes de femicidios silenciosos y el Estado debe hacerse cargo del sufrimiento por el que han pasado. Nos manifestamos sabiendo que el trabajo sexual es trabajo porque el derecho de los, les y las trabajadores sexuales y su reconocimiento es parte de nuestro colectivo así como la despenalización de la mariguana, su uso medicinal y recreativo”.
Además, se mostraron en contra de las megaminerias y las petroleras a cielo abierto: “entendemos que para vivir el día a día siga existiendo, necesitamos detener el ecosidio y la destrucción de la tierra. No a las megaminerias y a las petroleras a cielo abierto”.
Por último, arremetieron contra el recientemente electo concejal Alejandro Vieyra por las amenazas recibidas de su parte durante la organización de la Primera Marcha del Orgullo, ocurrida el 8 de enero de 2021 y las críticas hacia la decoración colocada al monumento al General San Martín, situación que se repitió días después, pero con los festejos del triunfo de un equipo de futbol, situación por la cual nadie salió a repudiar como en el caso de la Marcha del Orgullo. Sobre esto, desde la organización de la Marcha afirmaron: “estamos parados, paradas y parades acá al lado de la estatua de San Martin, al que dragueamos otra vez, y por el que el entonces Jefe de Gabinete Alejandro Vieyra salió públicamente a amenazarnos con denuncias que no pudieron tipificar pero que causaron mucho daño a muchas personas. Hoy contamos con un permiso que el año pasado la intendencia nos negó. Sentimos esto como un triunfo para nuestro movimiento, pero que quede muy en claro que no es ningún avance. Esto es lo que debería haber pasado el año pasado y no reiteradas amenazas públicas por parte del ejecutivo. La reparación de su maltrato requerirá mucho más que es lo que corresponde. Todo nuestro colectivo tiene mucha memoria y lo lleva en la piel marcada. Así que, por lo que corresponde no nos van a comprar.
