El evento comenzó con el encendido de la fogata en la calle. Germán Gorosito, integrante de la institución, a través de un documento, explicó que ésta fecha es “conocida como la “Noche de Brujas” en algunos lugares y “que coincide casi casi con el solsticio de verano, noche más corta del año, y que se ilumina con la luz de miles de hogueras llena de malos deseos quemados en ellas para comenzar un nuevo ciclo de renovada suerte y energía”.
“Un lugar fantástico donde pasar la fiesta de San Juan es el Gure Etxe Maitea, donde existe una gran tradición de magia en ésta fecha, ya que contamos con nuestra gran hoguera, que representa todo el mal acumulado durante todo el año” decía ese documento.
Por último, Gorosito explicó: Según nuestra tradición, las cenizas de la hoguera curan las enfermedades de la piel y las aguas del riachuelo, del rocío y de las fuentes, en esta noche, poseen poderes para sanar enfermedades y proteger a las personas, animales e, incluso, bienes materiales. La religión nos dice que deben quemarse en la hoguera los malos deseos escritos en papel y que esta debe saltarse tres veces para tener un buen año. Es por eso que esta noche invitamos a ahuyentar los malos espíritus y la mala suerte y a comenzar de esta manera un nuevo ciclo renovando nuestra suerte y energía”.
Seguidamente, el grupo de niñas del cuerpo de danzas de la institución, junto a la docente Julia Arouxet, bailando “Sorgin Dantza”, una danza que representa a las hijas de las brujas quemadas en las hogueras. Seguidamente, el grupo de mayores junto al docente Javier Yani, bailaron el “Aurresku”, danza que se realiza para dar la bienvenida a los invitados. Por último, hubo venta de comida.
