Esto lo dijo María Cristina Casamayor durante la presentación de su libro “Los Industriales Piazza”.

El pasado 9 de agosto, se presentó el libro “Los Industriales Piazza. Una familia de inmigrantes italianos en Azul” de María Cristina Casamayor de Minvielle y la colaboración de Eduardo Agüero. La misma tuvo lugar por la tarde en la Sociedad Filantrópica Italiana.

Además, cuenta con el apoyo de la panadería Las Delicias, Rotondo y Peiré, H.J. Navas y Cía., Centro Odontológico Modelo, Delfinagro, Asociación Empleados de Comercio de Azul y Librería Andrea. A cada uno de ellos, se le hizo entrega de una copia del libro a modo de agradecimiento.Por su parte, integrantes del Concejo Deliberante de Azul le hicieron entrega de un documento en el que se declara de interés al libro.

Además, se les hizo entrega de presentes tanto a Eduardo como a María Cristina por parte de la Cooperadora del Hospital Pintos como de “Las Chicas de los Lunes”, un grupo de mujeres que, desde 2016, son alumnas del taller de Historia de Agüero.

Durante la presentación, Agüero hablo sobre la familia Piazza y mencionó que “tenían una conciencia social que, en aquel entonces, no era común, no era corriente. Ayudaban a sus empleados a construir sus viviendas, para que tuvieran sus propios hogares. De alguna manera, es el puntapié inicial para Villa Piazza. Ayudaban a los empleados que caían en desgracia porque fallecían algunos familiares, cuentan algunas anécdotas extraordinarias”.

Además, añadió: “servían desayunos o almuerzos para los empleados, cosa que, a principios de siglo, no eran habituales. Tenían conciencia social, porque indudablemente ellos habían venido de la nada, a hacerse la América, con una mano atrás y otra adelante”.

Por su lado, María Cristina habló sobre el libro y mencionó que allí “esta contado todo lo que hicieron los Piazza, el legado edilicio como lo dijo Eduardo, esa esquina de la calle Moreno esquina Irigoyen”.

Y recordó: “miro arriba y veo abajo lo que hicieron, me quiero morir. No sé si muchos de acá conocieron lo que era la Zapatería Piazza, conocí lo que era esa esquina”.

También recordó que los Piazza “daban mucho trabajo, porque en esos años, no había mucha asistencia social. Tal vez los sociales estaban, pero no había mucha asistencia. Esta familia era sumamente generosa y bondadosa y muy religiosa”.

Por último, mencionó que “a los hijos de los empleados les hacían tomar la comunión y los agasajaban en la quinta con chocolate. Además, cada 1º de Mayo hacían grandes asados donde invitaban a todas las familias. Ahí hacían asados, pasteles, empanadas y entregaban regalos abundantes”.

Cabe mencionar que, lo recaudado en su totalidad con la venta de los libros, será destinado a la Cooperadora del Hospital Municipal “Dr. Ángel Pintos”. Los libros fueron vendidos en su totalidad, por lo que quien desee adquirir uno, podrá encargarlo a los teléfonos 2281-416462 y 471993

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