Para ésta historia, debemos mencionar a la diseñadora de modas británica Mary Quant. Nacida el 11 de febrero de 1934 en el condado de Kent, Inglaterra, Reino Unido, pasó por trece colegios antes de entrar en la Escuela de Arte Goldsmith de Londres. Allí, se dio cuenta que su pasión era la moda y quería dedicarse al diseño.
Ella comenzó a diseñar sus propios vestidos ya que heredaba los vestidos de su prima. Y, como éstos no le quedaban, debía confeccionárselos ella misma. Luego, comenzó a modificar su uniforme del colegio, cortándole cada vez más la falda. Trabajó por poco dinero como costurera en tiendas de alta costura y como diseñadora de sombreros.
En 1957, se casa con el fotógrafo Alexander Plunket Greene. Dos años antes, en 1955, abren juntos su primera tienda en la céntrica calle King’s Road de la capital inglesa, en sociedad con Archie McNair. Los tres impusieron un nuevo modelo de ventas para gente joven. Esto generó que King’s Road se convirtiese en una atracción turística mundialmente famosa hasta el día de hoy.


Al principio, en su tienda vendían ropa de otros diseñadores. Sin embargo, los diseños estaban destinados a un público más adulto y no tenían en cuenta al público joven. Por otra parte, creía que el estilo de la década de 1950 era aburrido. Es por eso que decide crear sus propios diseños.
Lo que ella pretendía era confeccionar prendas que les gustara más a los jóvenes que se rebelaran contra todo lo establecido. Su principal inspiración eran las jóvenes que observaba en las calles de Londres.
Año 1965. Esta mujer, inspirada por el clásico automóvil Morris Mini Cooper, creo una falda más corta de lo normal para ésa época. La misma llegaba hasta unos centímetros por encima de la rodilla. Ésta prenda sería conocida como “Minifalda”.
En sus inicios, era considerada como una prenda provocadora. Sin embargo, pronto se convirtió en una prenda popular y generalizada. Dicha popularidad se la ganó al aparecer en la prestigiosa revista Vogue.
Pero, la misma Mary Quant ni siquiera se atribuyó la creación de dicha prenda. Por el contrario, ella mencionó que la creación se la debe a chicas de Londres y París quienes, a principios de la década de 1960, habían comenzado a utilizarlas en las calles. Originalmente, la falda debía quedara la mitad del muslo. Sin embargo, su largo fue variando. Hoy, puede ser variable, pero siempre debe ser por encima de la rodilla.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *